Reflexiones que nacen del día a día
Aquí comparto momentos, aprendizajes y emociones que surgen de mis experiencias, con la intención de acompañar y conectar con quienes se sienten reflejados.
Gloria
2/14/20263 min read
Durante mucho tiempo hubo una pregunta que me rondaba por dentro y no lograba responder:
si yo ya sabía lo que era amar bien y ser amada de forma sana, ¿Cómo terminé en una relación tan tóxica durante nueve años y medio?
Me confundía. Me hacía dudar de mí. Pensaba que algo en mí debía estar roto o que quizá nunca había entendido realmente lo que era el amor sano.
Hasta que entendí algo que lo cambió todo.
En mi primer amor no necesitaba grandes herramientas ni límites marcados, porque el vínculo ya era sano. No tenía que defenderme, no tenía que protegerme, no tenía que luchar por ser respetada. Esa persona me amaba de una forma limpia, tranquila, segura. Los límites estaban implícitos en el respeto. No hacían falta murallas cuando no había amenaza.
Pero la relación que vino después era diferente desde el inicio. Ahí sí hacía falta tener herramientas. Ahí sí era necesario saber poner límites, sostenerlos y protegerme. Y yo aún no sabía hacerlo. No porque no supiera amar. No porque no entendiera lo que era un amor sano. Sino porque nunca había tenido que aprender a defenderme dentro de un vínculo.
Amar bien y saber protegerse no son lo mismo.
Yo sabía amar.
Lo que no sabía era cómo actuar cuando el amor no era sano.
Y entender esto me dio alivio. Me quitó una culpa silenciosa que llevaba años cargando. Me permitió dejar de cuestionar mi coherencia y empezar a mirar mi historia con más compasión.
No fui incoherente.
No fui ingenua por saber lo que era un amor bonito y aun así quedarme en uno que me hacía daño.
Simplemente no tenía todavía las herramientas que hoy sí tengo.
Hoy sé amar y sé poner límites.
Hoy sé reconocer un vínculo sano y también sé retirarme de uno que no lo es.
Hoy no necesito volver al pasado; solo deseo que, cuando llegue un amor bonito, pueda vivirlo desde esta versión mía más consciente, más fuerte y más completa.
Y ahora entiendo que nada de mi historia fue una contradicción. Fue aprendizaje. 🤍


¿Cómo volver a amar bonito? ¿A quién amar?
PD: TS🤍
A veces pienso en el amor y siento anhelo. Es el deseo de volver a vivir un amor bonito, puro y seguro, como aquel que conocí tan pronto en mi vida. Lo miro como quien ha probado algo hermoso y sabe que existe.
Echo de menos cómo me trataba, cómo me miraba, cómo me abrazaba. Cómo me escuchaba sin juzgarme, cómo me aceptaba tal como era, cómo respetaba mi espacio sin hacerme sentir culpa. Con él me sentía segura, tranquila, amada. Incluso cuando no estábamos juntos, la calma seguía ahí. Era un amor que no dolía, que no exigía que me rompiera para sostenerlo.
Ahora estoy en paz conmigo. Estoy equilibrada. No me da miedo abrirme. Simplemente no he conocido a alguien con quien quiera hacerlo. Ya no me conformo. Ya sé cómo se siente un amor seguro y también sé cómo se siente perderme en una relación. Y no estoy dispuesta a volver ahí.
No quiero volver al pasado. Lo que quiero es vivir un amor así de bonito hoy. Un amor tranquilo, respetuoso, donde pueda ser yo sin desaparecer. Un amor que sume, que abrace, que escuche. Un amor que me encuentre siendo la mujer que ahora soy: consciente, fuerte y con límites.
Y sé que si alguna vez vuelve a llegar algo así, esta vez sabré sostenerlo sin dejar de sostenerme a mí. 🤍