Romper para volver a mí- Parte 6

Dejar de forzarme

1/24/20261 min read

Llega 2021.

He conseguido reducir los sangrados continuos y los dolores a la semana de la menstruación. Empiezo a ser un poco más estricta con la alimentación y continúo entrenando en casa. La mejoría me permite volver a salir más y hacerlo con mayor tranquilidad.

Ese año empiezo a hacer más planes con mis amistades.

Y cada vez que salgo con el grupo de amigos de quien era mi pareja, me ocurre siempre lo mismo.

Me siento.

Los observo.

Y una pregunta aparece con claridad:

¿Qué haces aquí?

Aquella gente nunca había tenido nada que ver conmigo.

No compartíamos valores.

No compartíamos intereses.

No compartíamos la misma forma de ver la vida.

Y ya no podía seguir ignorándolo.

El precio de los límites

Empiezo a negarme a ir con ellos.

Con cada negativa llegan las discusiones.

Cada vez más frecuentes.

Más tensas.

Mi necesidad de cuidarme, de elegir dónde estar y con quién, empieza a interpretarse como un problema.

Como algo que había que corregir.

En octubre rompo la relación.

Pero vuelvo a dar otra oportunidad.

Una más.

Una de tantas.

Recuerdo decirme en aquel momento:

Esta es la última.

Y recuerdo también algo que hoy puedo reconocer con honestidad:

No me lo creí.

Y si ni yo misma me creía...

¿Cómo iba a tomarse en serio la otra persona mis límites?