Romper para volver a mí- Parte 9
Parte 9. Cuando la casa cambio de luz
Gloria Estefania Leandro Campos
2/3/20261 min read
Me levanté temprano y me fui de casa. Sabía que ese día iba a ser duro. Sabía que, si me quedaba, él intentaría una vez más que cambiara mi decisión. Así que me fui.
Pasé todo el día fuera, dándole tiempo para recoger sus cosas y marcharse.
Cuando volví, la casa estaba vacía. Entré. Me duché. Me puse el pijama. Y me senté en el sillón a escribir.
El regreso a mi centro
No hubo llanto. No hubo arrepentimiento. Me sentía bien.
La casa parecía distinta. Como si tuviera otra energía. Otra luz. Por primera vez en años, me sentí en paz conmigo misma.
Mientras escribía, pensé: qué extraño sentirse así después de terminar una relación de nueve años y medio.
Y, sin embargo, aquella paz no hablaba de frialdad. Ni de falta de amor. Hablaba de algo que llevaba demasiado tiempo esperando: el alivio de haber sido, por fin, honesta conmigo misma.
Aquel día entendí que, cuando una decisión lleva años madurando por dentro, el final no siempre llega acompañado de dolor.
A veces llega acompañado de paz.
